EL CAMBIO parte 3: UN MUNDO DE OPCIONES

En los artículos anteriores hemos hablado de la resistencia y las principales barreras para vivir un proceso de cambio, cualquiera que sea (https://www.gapconsulting.com.co/el-cambio-parte-2-rompo-barreras/  https://www.gapconsulting.com.co/el-cambio-parte-1-resistencia/), aquellas que en muchas ocasiones nos hacen retroceder, enfermar o quedarnos en el punto de partida y no vivir el proceso de cambio.

Primero es importante comprender que el cambio es igual a desarrollo y con esto quiero decir, que no importa sí el proceso de cambio es su decisión o es impuesto (situaciones, instituciones que lo obligan a vivir un cambio, perdida de algo o alguien, factores climáticos, etc), una vez finalizado el proceso, usted podrá darse cuenta de nuevas competencias adquiridas, es decir, nuevos conocimientos, habilidades  y capacidades para enfrentar ciertos eventos en la vida, adicional obtendrá una mirada más amplia de las cosas, comprenderá ciertos factores en cada experiencia que no había comprendido antes.

Si bien sabemos que los resultados de enfrentarnos a un proceso de cambio son positivos, es importante reiterar en lo necesario de permanecer, pues las barreras mencionadas en otros artículos, nos frenan, nos hacen retroceder y/o ni siquiera iniciar.

Y en concordancia con esto, recordamos el primero de los cuatro pasos para evitar quedarnos en la resistencia, nombrados en el artículo “EL CAMBIO parte 1: LA RESISTENCIA” https://www.gapconsulting.com.co/el-cambio-parte-1-resistencia/

  1. Fijarse una meta clara y medible.

En éste artículo miraremos cómo fijarnos esa meta, a la luz de dos perspectivas sobre el cambio, con metodologías probadas que pueden servirle para vivir una experiencia de cambio con éxito.

Tener la claridad para fijarse la meta implica pasar por un proceso emocional y cognitivo (pensamiento e ideas) que finalmente se reflejará en nuestras acciones, ya sea para beneficiar los resultados o para perjudicarlos. Con esto el autor William Bridges, experto en procesos de cambio, explica los mismos a la luz de tres curvas por las que pasamos de forma simultánea, por favor obsérvelas en los siguientes gráficos:

EL CAMBIO DESDE LO EMOCIONAL:

EL CAMBIO DESDE LO COGNITIVO:

EN LAS ACCIONES SE REFLEJA ASÍ:

Por supuesto todos queremos vivir los beneficios del cambio, es decir, el crecimiento que éste proporciona, sin embargo, cuándo nos enfrentamos a un proceso de cambio, antes de Fijarse una meta clara y medible, emocionalmente vivimos un proceso de shock en el que nos enfrentamos a la resistencia y otras barreras ya mencionadas en anteriores artículos, cognitivamente (pensamientos y razón) puede que neguemos la existencia del cambio, o la posibilidad de enfrentarnos al mismo y así, aquellos que reconocen la existencia algo nuevo en sus vidas, aunque comprendan los beneficios, se niegan rotundamente a enfrentarse a ese cambio, a soltar lo que sea necesario y recibir eso que no conocen.

Es por lo anterior que desde el comportamiento podemos en ocasiones mostrarnos reactivos, hostiles e incluso huir del contexto en el que debo cambiar (renunciar a un empleo ante el ofrecimiento de otro cargo, cambiarme de casa ante la pérdida de un ser querido, etc.).

Sí miramos el eje “y” de las tres gráficas, ya llegando a la oposición, bajando en la curva, es dónde irremediablemente decidimos enfrentarnos a ese cambio y aunque algunos no lo mencionan abiertamente, ya comienzan a Fijarse una meta a la cual llegar una vez termine el proceso, sólo recuerde la importancia que esa meta sea clara y medible.

Es en esta parte dónde según la curva de Bridges, emocionalmente hablando pese a las barreras que se presentan, ya hay un proceso de aceptación ante la situación poco que debo o decido vivir, comenzamos a experimentar un proceso de duelo, pues claramente ante el cambio, perdemos aspectos de nuestras vidas, cosas y/o personas que consideramos importantes, y en muchas ocasiones ese duelo trae depresión.

Desde la parte cognitiva, comenzamos a informarnos, buscar datos, apoyo profesional y demás que nos ayude a vivir con más facilidad éste proceso de cambio, entre otras acciones realizadas, está la negociación a la que llegamos con nosotros mismos, personas que nos rodean e instituciones, que nos permite distribuir el peso que supone el cambio y nos ayuda también a ponernos de acuerdo de cómo vivirlo en conjunto.

Avanzando más en la curva de Bridges, nos damos cuenta que pasamos de oponernos al cambio a apoyarlo, de tal manera que muchas personas terminan siendo embajadores del proceso y acompañan a otros a vivirlo, se convierten en una fuente de apoyo para los demás, el cambio ya resulta mucho más fácil de llevar y el proceso de aprendizaje, permite ver con mayor claridad esa meta planteada una vez aceptó vivir el proceso de cambio.

Una vez comprendido lo que suele suceder antes y durante el proceso de fijarse una meta, es importante mencionar que sucede de manera muy similar desde la teoría de la Zona de Confort, que puede revisar en el siguiente link: https://www.gapconsulting.com.co/primero-la-comodidad-o-no/ En el podrá entender cómo pasar de una zona de estancamiento y NO crecimiento a una zona de magia, en la que se reta y aprende constantemente.

Para darle una tercera opción, desde la cual usted puede comprender un proceso de cambio exitoso, le compartimos el siguiente video:

En éste video, se explica el proceso de cambio exitoso desde la visión de Juan Ferrer, sin embargo ¿Qué pasa si NO me fijo una meta?

«…El Gato se limitó a sonreír al ver a Alicia. Parece bueno, pensó Alicia; sin embargo, tiene uñas muy largas, y muchísimos dientes, así que comprendió que debía tratarlo con respeto. –Gatito, gatito, dijo, un poco tímidamente, ya que no sabía si le gustaba que le llamasen así; pero al Gato se le ensanchó la sonrisa. Ante esto, Alicia pensó: «Vaya, de momento parece complacido», y prosiguió: –¿te importaría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí? –Eso depende en gran medida de adónde quieres ir, -dijo el Gato. –¡No me importa mucho adónde…! –dijo Alicia. –Entonces, da igual la dirección –dijo el Gato. Añadiendo: ¡Cualquiera que tomes está bien…! –¡Gracias añadió Alicia a modo de explicación.
-¡Ah!, dijo el gato: –ten la 
seguridad de que llegarás, sobre todo si caminas bastante, añadiendo: ¡…Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces.!» Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.

Sí nos basamos en la anterior cita, podemos responder a la pregunta: Si NO me fijo una meta, cualquier camino que tome me puede servir, sin embargo, la incertidumbre puede aumentar y finalmente, de nuevo terminar en el estancamiento, pues ante el vacío que genera lo poco familiar, la falta de información, la falta de experiencia ante un tema, lo más seguro es que yo responda poniéndome al margen, esto es no tomar la iniciativa, quedarme en las barreras y no salir de ahí. Entonces al no elegir hacia dónde ir, en definitiva tampoco puedo dar el primer paso, porque sin saber a dónde voy ¿en qué dirección doy dicho paso?

Algo que puede suceder con nosotros, ante esas experiencias de cambio, poco familiares por supuesto, es poner en duda la meta que he elegido y podemos preguntarnos en muchas ocasiones ¿Cómo me doy cuenta que esa meta es la que realmente me conviene?

Como respuesta es importante entender dos cosas, el primer paso sugiere que se Fije una meta clara y medible, justamente porque el poderla medir, nos permite reformular dicha meta sobre la marcha, “NO tiene nada de malo cambiar de dirección” y de hecho, un proceso de cambio, cada vez te brindará más claridades, pues al aprender temas nuevos, al ver algunas experiencias desde un panorama más amplio, puedo reformular mi meta, pulirla o desecharla para darle paso a otra que considero mucho mejor.

En definitiva, un proceso de cambio tiene muchos retos y en ocasiones es un poco doloroso, sin embargo, cómo en la cita anterior, el señor gato le dice a Alicia “¡…Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces.!”, es por eso que con éste artículo te queremos invitar a dar el primer paso, a enfrentarte a lo que viene.

Recuerda: “Las cosas buenas pasan a quienes las esperan, Pero las mejores les pasan a quienes van por ellas”

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