EL ESTRÉS en las organizaciones.

En mayo de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció oficialmente como enfermedad “el burnout”, “desgaste profesional” o “Síndrome de quemados”, que hace referencia a un trastorno emocional vinculado a los contextos de trabajo, consecuencia de una situación de estrés laboral crónico, el cual se genera la mayoría de las veces por la incapacidad para desconectar del trabajo, lo que trae resultados negativos en la salud física y mental.

Con lo anterior, podemos decir que el burnout es la máxima expresión del estrés en el colaborador de una empresa, sin embargo ¿qué debe pasar para que el estrés se considere crónico? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Qué podemos hacer al respecto?

Así su trabajo sea presencial, remoto, en coworking o cualquier otra modalidad, es probable que cualquier proceso de cambio en la forma como usted hace las cosas, cómo por ejemplo la pandemia de COVID-19, haya generado un gran impacto en la organización, por lo tanto, puede que tanto usted y el equipo de trabajo al cual pertenece, hayan o estén aún en proceso de buscar un equilibrio en el trabajo y por supuesto en su vida.

Cualquier proceso de cambio genera estrés, lo que puede profundizar muy bien en los siguientes artículos: https://www.gapconsulting.com.co/el-estres-nuestro-cuerpo-habla/  https://www.gapconsulting.com.co/el-popular-estres/ 

Y el enfrentarse a ese proceso, implica que debe pasar por miedo, incertidumbre, ansiedad y otras emociones fuertes que para algunos, pueden resultar abrumadoras y tener un costo alto en su calidad de vida, los resultados en su trabajo e incluso enfermarse físicamente (ver el estrés en el cuerpo) y adicional generar fácilmente agotamiento mental.

También puede impactar la vida de los que le rodean, compañeros de trabajo, familia con la que vive, amigos y otros, por lo que es estrés debe ser manejado oportunamente y de manera adecuada para evitar al máximo las consecuencias del mismo. Durante esta pandemia o cualquier momento de cambio, es importante que sepa reconocer los signos de estrés, tomar medidas para desarrollar resiliencia, manejarlo y saber a dónde acudir si necesita ayuda.

Recuerde que el saber manejar el estrés no es una tarea que deba cargar usted exclusivamente, por lo que enfatizamos en ello, acuda a fuentes de apoyo cómo su jefe inmediato u otros directivos y pares dentro de la organización, y sí usted tiene colaboradores a cargo, recuerde generar estrategias para garantizar su acoplamiento y el de su equipo al cambio que están viviendo, – de nuevo – es importante que busque ayuda en asesores de gestión del cambio, psicólogos, coaches y otros profesionales que pueden acompañarlo a usted y a su equipo en éste proceso.

¿Cómo sabe usted que tiene o alguien a su alrededor presenta estrés? A continuación compartimos algunos síntomas del mismo:

  • Irritación, enojo o adoptar una actitud de negación ante la situación (ej: el COVID no existe, eso es mentira, ¿por qué debo usar tapabocas?, no tengo COVID tengo gripa).
  • Incertidumbre, nervios o ansiedad exacerbada.
  • Falta de motivación.
  • Sentirse cansado, abrumado o mentalmente agotado.
  • Tristeza o depresión.
  • Dificultad en el sueño.
  • Problemas para concentrarse

¿Qué factores relacionados al trabajo pueden generar estrés?

Lo invito a primero ver el siguiente video, que puede clarificar algunos datos sobre el estrés:

A continuación nombraremos los principales y más frecuentes factores que contribuyen en el estrés dentro de entornos laborales (algunos evidenciados ya en el video):

  • Preocupación por el riesgo que le pueda generar el cambio.
  • Atender las necesidades personales y familiares mientras trabaja
  • Manejar la curva de aprendizaje que implican los cambios con su carga de trabajo
  • Falta de acceso a las herramientas y equipos necesarios para realizar su trabajo
  • Sensación de poca o nula productividad o que aporta poco por el desconocimiento de las nuevas circunstancias.
  • Incertidumbre acerca del futuro en su trabajo y/o empleo
  • Adaptarse a otro espacio (iluminación, ruidos, ubicación, etc) y/u horario laboral.

Para evitar que los cambios nos generen estrés, resumimos las sugerencias del video publicado por el canal Egarsat Mutua:

  1. Priorizar las tareas (de la más a la menos importante).
  2. Delegar tareas estratégicamente y pedir apoyo (confiar en el otro no tiene nada de malo).
  3. Cuidar tu cuerpo (evita enfermarte por descuido).

Tenga en cuenta que para alcanzar su meta respecto a los cambios y sentir estabilidad, es muy importante buscar apoyo y orientación para controlar sus emociones efectivamente; independientemente que tenga equipos a cargo o no, sugerimos que busque fomentar la comunicación constante con los directivos, para así responder a las preocupaciones, necesidades y situaciones críticas con mayor rapidez. Adicional, fomentando la comunicación también se puede garantizar un mejor clima, lo que garantiza una mejor adaptabilidad por parte de los colaboradores al cambio que viven.

Una sugerencia muy relacionada a trabajar el clima organizacional, es invertir en fomentar una cultura organizacional adecuada y los estilos de liderazgo que los influenciadores dentro de la empresa (tengan un cargo directivo o no), lo que evitará el desgaste profesional de los colaboradores y facilitará la creación de un entorno laboral que promueva el apoyo constante, la cohesión y el compromiso.

Hasta ahora, hemos hablado de cómo evitar situaciones de estrés, sin embargo ¿qué debemos hacer cuando las personas y equipos ya presentan estrés?

Por favor observe el siguiente video:

El canal Full Perception nos sugiere seguir 4 pasos para abordar las situaciones de estrés existentes y evitar que se agraven:

  1. Documenta los eventos que te ocasionan estrés y qué signos de estrés le añaden a tu vida insatisfacción (recuerde los síntomas de estrés mencionados anteriormente).
  2. CAMBIO EXTERNO 1: Aléjate lo más que puedas, de los factores que generan estrés y NO son necesarios en tu vida, como por ejemplo noticias que le generen pensamientos catastróficos, personas con un lenguaje muy negativo, rechazar tareas que le generan presión adicional (aprender a decir NO), etc.
  3. CAMBIO EXTERNO 2: Buscar una alternativa con los factores que quedan, que aún generan estrés, ya sea cambiarlos, crear soluciones, cómo buscar apoyo en tareas obligatorias, comunicarlo (a veces sólo hablar genera descanso), administrar su tiempo, planear, etc
  4. CAMBIO INTERNO 1: Cambiar el observador, cuestionar su forma de ver y vivir la experiencia, admitir lo limitado de nuestros recursos (físicos, mentales y/o emocionales) y tomar decisiones al respecto, reconocer la parte positiva del cambio, etc. To esto puede funcionar como un “censor” para saber qué área de su vida trabajar.
  5. CAMBIO INTERNO 2: Aceptar lo que no puede cambiar, soltar el control, es decir, sí no puede hacer nada al respecto y el desenlace de las cosas es negativo, es mejor soltarlas, expresar tus sentimientos y buscar apoyos positivos (familia, amigos, compañeros del trabajo, profesionales u otros que le acompañen en el proceso) y trabajar el auto perdón y el perdón a otros, pues dado que los cambios nos quitan energía y supone nuevas experiencias por vivir, es muy probable que nosotros y los demás cometan errores, por lo que sentirse culpable no vale la pena.

En conclusión, el estrés se puede manejar con mayor facilidad, sí se le da la importancia antes de enfrentarse a las situaciones de cambio (sí es posible) y para la muestra, por favor observe que los pasos para prevenir el estrés son menores que los pasos para solucionarlo.

REFERENCIAS:

No olvides que puedes contactarnos en el momento que tu lo decidas y solicitar ayuda por GAP CONSULTING para el manejo de estrés y mejoramiento del entorno laboral.

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